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El
Gobierno actual se ha acostumbrado a cubrir con oficios que se
multiplican de un despacho a otro, la barbarie que sus agentes ejercen
en las comunidades estigmatizadas. Recibimos continuamente documentos
en que se dice que en el área de nuestra Comunidad de Paz "no pasa
nada"; que permanentemente se imparten cursos para que las tropas
respeten estrictamente los derechos humanos y que incluso han impreso
manuales de protección, siguiendo las instrucciones de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos y de la Corte Constitucional, pero
todo resulta contrario a la realidad. En el fin de año, se nos dijo que
una Comisión Nacional de la Inspección del Ejército se había desplazado
hasta Carepa para investigar todas nuestras denuncias y que habían dado
nuevas instrucciones para respetar los derechos humanos. Sin embargo,
un mes después, las tropas han regresado a sus prácticas de barbarie
sin ningún pudor.
· El jueves 7 de enero de 2010,
hacia las 17:00 horas, miembros del Ejército ingresaron a nuestro
asentamiento de La Unión junto con dos encapuchados, violando el área
de vivienda y trabajo de la Comunidad de Paz, y le decían a los
pobladores que llevaban los encapuchados para la gente se acordara de
lo que ellos (los paramilitares) han hecho en el pasado y sintieran
miedo.
· Los días jueves 7 y viernes 8 de enero de 2010,
hacia las 19:00 horas, dos hombres en trajes civiles y con armas cortas
detuvieron los vehículos que se movilizaban entre el caserío de San
José y el asentamiento de San Josesito, observaban a los pasajeros y
luego les decían que no habían encontrado a los que buscaban y que por
lo tanto podían seguir tranquilos.
· El martes 12 de enero de 2010,
hacia las 16:00 horas, se presentaron enfrentamientos entre el Ejército
y la guerrilla en terrenos de la hacienda El Guineo, asentamiento de
nuestra Comunidad de Paz, de la vereda Naín.
· El jueves 14 de enero de 2010, a
las 14:30 horas, miembros del Ejército ingresaron en la vivienda de un
coordinador de la Comunidad de Paz en la hacienda El Guineo de la
vereda Naín (limítrofe entre San José de Apartadó y Tierralta, Córdoba)
y comenzaron a insultarlo y a decirle que ellos eran guerrilleros y que
la Comunidad de Paz era guerrillera. Afirmaron que están buscando la
forma de exterminar la Comunidad de Paz y de eliminar a Eduar
Lanchero, acompañante de la Comunidad contra quien el desertor de las
FARC alias "Samir" ha difundido numerosas calumnias por todos los
medios de información, inducido por la Brigada XVII. Cuando el
coordinador les exigió respeto y les pidió que se retiraran, ellos
respondieron en la forma acostumbrada, afirmando que ellos hacen lo que
quieren sin importarles las leyes. Además, destruyeron el pozo que
suministra agua a las familias de El Guineo; dañaron la platanera y
otras fuentes de agua.
· Entre los días 12 y 16 de enero de 2010, miembros del ejército han destruido cultivos de
yuca, frijol a miembros de la comunidad en la vereda la Resbalosa, al
exigírseles respeto han respondido con insultos tratando a la comunidad
de guerrillera y que la van a destruir.
· El 17 de enero de 2010,
en la emisora del ejército, alias "Zamir" atacó de nuevo a la
comunidad, entre las cosas que dijo era que no tenían que preocuparse
de él nadie sino solo los del consejo de la comunidad nombrando a
Gildardo Tuberquia, Wilson David, Conrado David, Jesús Emilio Tuberquia
y Eduar Lanchero.
El
Ministerio de Defensa sigue respondiéndole a los organismos
internacionales que tales comportamientos ya no existen; que eran del
pasado. Sin embargo, con audacia y descaro las tropas continúan
anunciando el exterminio de la Comunidad de Paz y de sus acompañantes y
se ufanan de utilizar mecanismos que causen terror en la población.
Si
bien la "justicia" que debe ser ejercida por los organismos de control
acumula impunidad todos los días, la Comunidad tiene una decisión firme
de no ceder espacios a la muerte y seguir denunciando los planes de
exterminio y de barbarie del actual Gobierno. Nos apoyamos en la
solidaridad insobornable de colombianos y extranjeros que creen en
nuestros principios y proyectos y nos acompaña la convicción de que
algún día la humanidad y la historia tienen que juzgar con severidad a
quienes destruyen tan cínicamente todos los principios de convivencia
civilizada.
Comunidad de Paz de San José de Apartadó
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